Adiestrar a un Pastor de Brie

Los Pastores de Brie son perros que ya rondaban nuestra tierra en la prehistoria. En 1888 un eminente veterinario y estudioso de los cánidos declaró que sus ancestros más remotos estaban en  el Barbet y también en el propio Beauce. Como su nombre indica, era (y aún es) utilizado como perro pastor, que conduce y guarda los rebaños en las montañas y praderas.

Mucha gente lo considera “feo” porque su pelaje tiene un aspecto desgreñado, pero se debe a que es duro y ondulado. No es un perro fino, ciertamente: es robusto, recio, pero estas cosas no tienen nada que ver con cómo será en el hogar, porque el Pastor de Brie es un animal fiel, paciente y equilibrado.

Estamos ante un perro enérgico y muy dependiente, al que le gusta estar con su dueño y cuidar de los niños. Eso sí, necesita mucho ejercicio. Está hecho para correr a sus anchas, de manera que no es bueno tenerlo siempre encerrado en el patio.

Necesita estimulación mental y física. El Pastor de Brie no es un perro que pueda permanecer pasivo todo el tiempo, precisa de algo que hacer, y si su dueño no se lo da, se buscará tareas…que no resultarán agradables: cavará agujeros, destrozará plantas y morderá los muebles sin control. Su educación debe estar plagada de retos, mucho ejercicio y, como es natural, la recompensa del comportamiento que queremos que tenga nuestro perro.

El Pastor de Brie, así pues, no es un perro apto para cualquier casa. Es una buena elección para personas deportistas, o con mucha experiencia con perros, pero no es recomendable para familias numerosas o con niños pequeños, porque el animal tenderá a arrear a los chiquillos que corran y podría llegar a hacerles daño sin querer.

Cómo adiestrar a un Pastor Belga

El pastor belga es una raza que contiene cinco clases de pastor belga claramente diferenciados por su aspecto: groenendael, laekenois, tervueren, malinois y drako. No obstante esto, como estándar están aceptados todos dentro de la misma raza, y su adiestramiento es básicamente el mismo, dado que su temperamento y personalidad varían muy poco.

El propio pastor belga encuentra sus orígenes en Bélgica. En el siglo XIX había una gran cantidad de perros pastores sin un estandar, cuyo temperamento era muy similar, al igual que sus aptitudes, pero no así su aspecto, que era de lo más variado. En aquella época surgieron un grupo de cinógrafos que decidieron poner orden y en 1892 ya se estableció el estándar, que permitía tres variedades de pelaje.

El pastor belga es un animal lleno de energía y siempre dispuesto para pasar a la acción. Es nervioso, atento, alerta y muy movido, lo que podría llevarnos a pensar que es difícil adiestrarlo…Craso error. Tal vez sea un animal con muchas ganas de correr y hacer cosas, pero uno de sus máximos anhelos es obedecer y complacer a su dueño, lo que hace que su adiestramiento sea mucho más fácil de lo que cabría esperar por la cantidad de energía que muestra.

Para educarlo correctamente  hay que gastar esa energía con mucho ejercicio, largos paseos y juegos. Ponerlo a hacer circuitos de carreras como parte de un juego es una buena idea, al igual que mantenerlo siempre activo buscando cosas o llevando a cabo tareas, pero, claro, eso será cuando le hayas enseñado a obedecer. No es difícil. Después de cansarlo lo suficiente entrénalo, diez minutos cada día, enséñale las órdenes que quieras que aprenda: a acudir a tu llamada, a recoger la pelota,…En el día a día enséñale dónde tiene que hacer sus cosas, cuándo debe comer, que no ladre o salte sobre la gente,…No será complicado, es un perro muy deseoso de complacerte.

En cuanto a otros cuidados del pastor belga, hay variedades que necesitan cuidados especiales de su pelaje a causa de lo largo y fino que es, como el tervueren o el groenendael, pero en general el pastor belga es un gran compañero para personas que disfruten del ejercicio y el aire libre.

Para educar a un Terranova

El Terranova es un perro grande, un animal que puede llegar a medir 90 centímetros a la cruz, nada menos, y pesar hasta 70 kilos. Aunque la mayoría de estos gentiles animales son negros, también están aceptados de color café y blanco. Su personalidad destaca por su afabilidad, lo que convierte la tarea de adiestrarlo en algo muy sencillo.

Para educar a un Terranova entender su origen es siempre bueno. En este caso lo encontramos en Canadá, y su función, gracias a una complexión fuerte y al espeso pelaje impermeable, era de arrastre de redes, ayuda a amarrar embarcaciones en los puertos, y también rescate acuático: estos perros salvaron innumerables vidas en las costas.

Todo esto nos habla de la fuerza del Terranova, de su disposición a ayudar y de la gran fortaleza de este animal. Su tamaño y firmeza lo convierten en un excelente perro de trabajo, y su temperamento, en la mejor mascota que se pueda desear. El Terranova es dócil y gentil, perfecto para familias con niños. Por su tamaño resulta difícil tenerlo en espacios pequeños, así que no es muy apropiado para apartamentos: lo mejor para él es un amplio jardín y un salón grande donde poder disfrutar de la compañía humana.

Adiestrarlo no es nada complicado. Hay que seguir unas bases, por supuesto; el perro puede ser el mejor del mundo, pero hay que enseñarle qué puede hacer y qué no, como a un niño. Tenemos que limitar a la perfección las normas que van a regir su vida y hacérselas saber mediante recompensas cuando las obedezca.

Una rutina también es buena para él: comidas en las mismas horas, paseos diarios…Para educar a un Terranova siempre es bueno que el animal sepa a qué atenerse, qué va a pasar en su día. Si lo haces correctamente, tendrás el perro más dulce y cariñoso de todos.

Para adiestrar a un Mastín Napolitano

A pesar de su aspecto inmenso y, según algunos, peligroso, el mastín napolitano es un gran amante de la vida familiar, paciente con las travesuras de los niños. Es como una niñera grande…pero para afirmar el buen comportamiento siempre es bueno adiestrar a nuestro mastín napolitano.

El origen de esta raza está en el moloso romano, perro favorito de muchos césares, luchador en los circos y además de custodio y protector de la familia y el hogar. Eso es lo que nos interesa especialmente: su instinto es proteger a la manada, recelar de los desconocidos e incluso mostrarse agresivo a la mínima señal de alerta. Para adiestrar a un mastín napolitano tenemos que entender este instinto, y saber que es un perro que estará dispuesto a todo por sus dueños.

Para educar a esta raza lo primero de todo es ser consecuentes; tenemos que marcar desde el principio los límites de su comportamiento, y hacerle saber lo que está bien y lo que está mal.

Lo ideal es que haga ejercicio, que desgaste energía. Si tiene alguna muestra de agresividad, algo poco común en el mastín napolitano, hay que atajarla de inmediato. No hay que gritarle ni golpearle, ten en cuenta que es un perro de guarda, sabe muy bien cómo defenderse, y de todos modos la agresión jamás funciona bien como método de adiestramiento: no hay nada tan efectivo como el cariño y las recompensas.

Con esta información adiestrar a un mastín napolitano será sencillo. Ten siempre en cuenta que puede aguantarlo todo, ¡pero tampoco dejes que tus hijos le tiren de las orejas todo el tiempo! Y acostúmbralo a aceptar a los desconocidos que vengan de visita para que no haya ningún disgusto; para eso, nada como una buena socialización.

Cómo Corregir a un Lhasa Apso

A la hora de corregir al Lhasa Apso en caso de que tenga malos hábitos, como morder los muebles u orinar en cualquier parte, hay que comprender su naturaleza. Sobre este tema, tenemos delante un perro cariñoso y faldero donde los haya, pero también muy dominante, más incluso que el yorkshire terrier.

Para corregir al Lhasa Apso primero hay que entrenarlo, por supuesto. No son los perros más activos pero sí necesitan ejercicio y estímulos en abundancia, como todos los perros. Llévalo a pasear todos los días, juega con él, haz que queme energías para que esté tranquilo y atento. Con esto y una buena dosis de podremos redirigir los hábitos de nuestro perro.

El lhasa apso no responde al adiestramiento agresivo, como, de hecho, ningún perro. Si abusas de tu poder se volverá contra ti, y su tozudez natural hará que cada vez te haga menos caso. No, la mejor manera de educarlo es premiando el buen comportamiento, siendo consecuente, poniendo unas normas claras y, desde luego, jamás permitiéndonos ser agresivos.

Para tener un lhasa apso equilibrado y sano hay que tener en cuenta sus cuidados. Hay que poner especial atención a su pelaje; necesita varias horas de cepillado diario para mantenerlo lustroso y sin nudos, y debemos asegurarnos constantemente de que no tenga llagas en la piel. La comida debe ser equilibrada, adecuada para su tamaño y peso.

Estos son perros por lo general saludables, aunque tienen facilidad para sufrir displasia de cadera y dolencias renales y oculares. Con esta información te será fácil corregir al lhasa apso sin contratiempos, sólo necesita un adiestramiento correcto que tome en cuenta su personalidad natural.

La manera más eficiente de educar a un labrador

Para educar a un labrador para que acuda cuando lo llames, para que se siente, te obedezca en todo momento y se porte bien en casa tienes que saber cómo es su naturaleza. Por suerte es un animal muy dócil y con ganas de complacer a su propietario, así que su adiestramiento será fácil, pero eso sí: tiene mucha energía que gastar.

El labrador fue en sus orígenes un perro de trabajo, empezando en Canadá (para ser más concretos, en Newfoundland, cuna de uno de sus ancestros con el mismo nombre) como un cruce de los perros de agua de Saint John con los Terranova más pequeños. Era precisa una personalidad sumida, muy obediente y dócil, pero a la vez una gran inteligencia y capacidad de aprendizaje. Todos los objetivos fueron cubiertos, de manera que se consiguió que educar a un labrador fuera coser y cantar.

El labrador es un perro muy obediente y trabajador; su instinto es ese, trabajar: transportar cosas en la boca, buscar, rastrear, traer, da igual el qué, quiere ser útil para su dueño, quiere que su propietario, su líder, esté orgulloso de él. Debemos aprovechar esa necesidad de complacer para adiestrarlo.

Como en cualquier perro tenemos que mostrarnos firmes en el entrenamiento, por supuesto; debemos ser seguros y consecuentes, poniendo unos límites a la conducta de nuestro labrador. Si puede subir al sofá, dónde debe dormir, a qué horas comer, si le permitimos saltar sobre las visitas,…Ese tipo de cosas deben ser siempre iguales, elijamos lo que elijamos. Aparte de eso, como es un perro de trabajo siempre es bueno enseñarle a rastrear, a traer y a transportar cosas, y ayudarle a hacer mucho ejercicio para gastar esa energía que tiene. Además a estos perros les encanta el agua: es bueno llevarlos a la piscina o a la playa para perros.

Si sigues mis consejos, enseñar a un labrador será pan comido. Estamos ante un perro con muchas ganas de obedecer y trabajar, así que será una tarea muy sencilla siempre y cuando te asegures de permanecer firme en el adiestramiento.

Educar al Jack Russell no es fácil

Educar a un Jack Russell no es una tarea sencilla, hay perros más fáciles de entrenar. Este es un animal verdaderamente frenético, con muchísima energía y que está en constante movimiento para todo. No es muy bueno para personas sedentarias, ni tampoco para primerizos a la hora de tener perros. Tampoco se llevan bien con los niños pequeños a causa de su frenesí natural. Si no te gusta el ejercicio yo te recomiendo otro perro más tranquilo.

El origen de esta raza está en Gran Bretaña; su precursor fue un reverendo amante de la caza que, admirador como era de los terrier, empezó a criarlos, cruzando distintos tamaños y colores en la búsqueda de las mejores aptitudes de caza. Para educar a un Jack Russell debemos tomar esto en cuenta, pues como cazador tiene una energía inagotable, para poder rastrear y perseguir sus pequeñas presas, sobre todo roedores, conejos y a veces incluso pájaros.

El Jack Russell es un perro incansable, como casi todos los terrier. Su instinto lo lleva a ladrar por casi cualquier cosa, como avisando de que su presa está cerca. Además es un cavador redomado: hace agujeros en todas partes, buscando roedores bajo tierra.

Si estás decidido a tener a este perro tienes que saber que un Jack Russell puede volverte literalmente loco, así que debes aprender a controlarlo. Hay que cansarlo antes de nada, para que pueda prestar atención; puedes hacer que persiga la pelota, que corra,…pero claro, tampoco puede estar exhausto, ¡entonces no podremos enseñarle, estaría demasiado agotado! Debes experimentar y averiguar el punto clave en que esté cansado pero receptivo a aprender. A partir de ahí el adiestramiento es como con todos los perros: firmeza, consecuencia, limitaciones. No alargues demasiado las sesiones, acabará por aburrirse.

Es posible que te cueste encontrar el punto de cansancio necesario, pero no desistas. Educar a un Jack Russell puede ser difícil; no obstante, cuando se consigue es una maravilla de perro. ¿O acaso no conoces a Jesse, el magnífico Jack Russell que puede cerrar las puertas abiertas e incluso ponerte las zapatillas, entre otros graciosos trucos? Todo esto y mucho más puedes conseguir con tu perrito si sabes cómo educarlo correctamente.

La naturaleza del perro Gran Danés

Muchas personas piensan del Gran Danés que como es grande tiene que ser fiero; hay una gran cantidad de gente que hace esta asociación, y no tiene nada que ver con la realidad, de hecho los perros grandes suelen ser menos problemáticos y desde luego más tranquilos. Este perro, por ejemplo, es de los más dóciles. Su comportamiento, de hecho, tiene muchas similitudes a otras razas de gran tamaño, como por ejemplo el mastín napolitano, con quien comparte ascendencia, y al igual que éste es como un inmenso oso de peluche preparado para ser abrazado.

El origen se encuentra en Alemania, y nadie sabe del todo por qué se le llama “gran danés”. Gracias a los antiguos gravados se sabe que perros de rasgos similares ya existían hace cuatro mil años, puede que incluso cinco mil. Con el tiempo se cruzó ese perro con razas cazadoras para convertirlo en un buen rastreador; más tarde se mezcló también con el mastín napolitano y con el llamado “greyhound”, un perro de carreras.

Nos encontramos con una raza muy antigua, velocista y cazadora, pero estos rasgos han ido quedando en un segundo plano para su instinto. De hecho es un animal familiar que necesita estar dentro de casa, con el resto de la “manada”, y lo cierto es que se muestra muy agresivo hacia quienes hacen daño a sus amos, es muy protector con su familia.

El gran danés es de carácter vago, de manera que debemos obligarlo a hacer ejercicio para que no sufra obesidad; un paseo diario tendría que ser suficiente para activarlo. Aparte de su comportamiento renuente al ejercicio, bueno, hay poco más que decir de su temperamento: es tan dulce y protector que es como un gran oso de peluche al que abrazar y querer.

Un poco de ejercicio y una comida equilibrada, además de una buena socialización y, por supuesto, el adiestramiento, será la combinación perfecta para tener un gran danés perfecto para toda la familia.

Cómo es el Golden Retriever naturalmente

El Golden Retriever encuentra su origen en el Reino Unido, por los años 1850, de mano de un Lord de apellido Tweedmouth. Su intencionalidad era el cobro de presas de agua y tierra, concretamente aves. Sus ancestros no son muy claros, puesto que aunque tiene semajanza con otras razas nada demuestra que provenga de ella, pero sí sabemos que es el resultado de múltiples cruzas hasta dar con el perfecto cobrador.

El Golden Retriever es de naturaleza serena y dócil. Es un animal hogareño, tranquilo, paciente con los más pequeños y un seguidor nato con muchas ganas de servir. No es destructivo ni ladrador, como tampoco tiene por costumbre cavar agujeros ni tampoco es un gran escapista.  Este perro es muy sociable y dulce; de hecho, no es una buena elección si queremos educarlo como perro de guardia, es demasiado amigable con los desconocidos.

El Golden es perfecto para primerizos que no saben muy bien cómo educar a un perro. En líneas generales es muy sencillo adiestrarlo, porque está siempre dispuesto a aprender para poder complacer a su dueño, así que manteniendo unas normas básicas de firmeza y consecuencia en nuestros actos, y una cierta dosis de ejercicio diario, ya será suficiente para educar a la perfección a nuestro fiel amigo.

Gracias a la ternura y paciencia propias de los Golden Retriever, hay una gran cantidad de instituciones que los usan en rehabilitaciones, en especial para niños, ancianos y personas con retrasos mentales o físicos, también con enfermos. La presencia dulce y cariñosa de este perro ayuda a las personas a sentirse mejor, y eso mejora sus propios tratamientos.

El comportamiento del Golden Retriever es en definitiva ejemplar, perfecto para primerizos y veteranos por igual. Con una personalidad muy dulce, dependiente y cariñosa, con una paciencia infinita y muchas ganas de complacer, sólo nos falta darle una educación adecuada para tener el perro ideal con el que muchos soñamos.

Entrenar a un pastor australiano

Los Pastores Australianos son perros originarios de Australia, como su nombre indica. En el siglo XIX, cuando los americanos tenían a lo vaqueros para arrear los rebaños, los australianos mezclaron al dingo (lobo australiano) domesticado con el dálmata, el kelpie y el collie para conseguir un cauto perro pastor que pudiera trabajar con caballos, con una gran habilidad con los rebaños, y además un estampado único en su pelaje.

Este perro tiene muchos nombres, no sólo Pastor Australiano. Se le llama también Boyero Australiano, Blue Dog (en honor a su pelaje, que suele ser azul con manchas), o Australian Heeler, o también Blue Heeler. “Heel” significa “Talón” en inglés. Se le llama de esta manera porque este perro guía a las reses de una manera especial, amagando mordiscos hacia sus tobillos y talones, sin llegar a hacerles daño, para guiarlas adonde quiera.

En cuanto a su temperamento, estamos ante un perro muy enérgico pero también muy dependiente. Le encanta hacerlo todo con su dueño: trabajar, jugar, descansar, comer,…cualquier actividad es buena si la hace con su propietario. Eso sí, necesita mucho ejercicio. Está hecho para correr a sus anchas, de manera que no es bueno tenerlo siempre encerrado en el patio; necesita dar largos paseos todos los días, y si puedes llevarlo al campo y soltarlo para que corra, ¡tanto mejor! Te lo agradecerá inmensamente.

Necesita estimulación mental y física. La necesita de verdad. El Pastor Australiano no es un perro que pueda permanecer pasivo todo el tiempo, precisa de algo que hacer, y si su dueño no se lo da, se buscará tareas…que no resultarán agradables: cavará agujeros, destrozará plantas y morderá los muebles sin control. El aburrimiento es el uno de los peores enemigos de estos perros, casi tanto como la indiferencia de sus propietarios. De modo que su educación debe estar plagada de retos, mucho ejercicio y, como es natural, la recompensa del comportamiento que queremos que tenga nuestro perro.

El Pastor Australiano, así pues, no es un perro apto para cualquier casa. Es una buena elección para personas deportistas, o con mucha experiencia con perros, pero no es recomendable para familias numerosas o con niños pequeños, porque el animal tenderá a arrear a los chiquillos que corran y podría llegar a hacerles daño sin querer.