La buena educación del Pomerania

Este es un perro del tipo Toy, es decir, de los más pequeños que hay. A pesar de eso no es como un terrier, no es demasiado activo ni tiene grandes cantidades de energía; no ladra frenéticamente ante cualquier cosa ni salta ni da vueltas ni culebrea por todas partes, aunque sí se puede educar a un Pomerania como perro de alerta.

Los antepasados de esta raza están en Islandia y Laponia, más adelante llamados Wolfspitz; eran ovejeros y guardianes, y mostraban una gran lealtad y cierta dosis de independencia. Gracias a eso los nobles se interesaron por ellos y empezaron a cruzarlos con perros más y más pequeños hasta que lograron un perrito tamaño toy, un Pomerania, que no pesa más de tres kilos.

Esta raza encuentra sus orígenes en perros de tiro y después con funciones de ovejero. Es por tanto inteligente, obediente y leal, y no tan activo como parece por su tamaño. Son fáciles de adiestrar…siempre que se haga desde el respeto. Un Pomerania jamás tolerará el abuso de poder, y es algo a tener muy en cuenta. Nada de gritos ni golpes ni sustos.

Junto con el labrador, estar aza es muy fácil de educar gracias a su naturaleza leal y obediente. Hay que ser firmes, decididos y consecuentes, pero como sucede en el adiestramiento de cualquier perro. Como el Pomerania no es excepcionalmente activo, como sucede con los perros pequeños, no necesitamos darle excesivo ejercicio…¡pero tampoco le permitas volverse un sedentario!

Si sigues mis consejos, educar a un pomerania será pan comido. Estamos ante un perro con una gran disposición y mucha lealtad, así que será una tarea muy sencilla siempre y cuando te asegures de permanecer firme en el adiestramiento y jamás, repito, jamás intentar sobrepasarte en tus límites como alfa. No lo golpees ni le grites, o no te lo perdonará.

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