Cómo Corregir a un Lhasa Apso

A la hora de corregir al Lhasa Apso en caso de que tenga malos hábitos, como morder los muebles u orinar en cualquier parte, hay que comprender su naturaleza. Sobre este tema, tenemos delante un perro cariñoso y faldero donde los haya, pero también muy dominante, más incluso que el yorkshire terrier.

Para corregir al Lhasa Apso primero hay que entrenarlo, por supuesto. No son los perros más activos pero sí necesitan ejercicio y estímulos en abundancia, como todos los perros. Llévalo a pasear todos los días, juega con él, haz que queme energías para que esté tranquilo y atento. Con esto y una buena dosis de podremos redirigir los hábitos de nuestro perro.

El lhasa apso no responde al adiestramiento agresivo, como, de hecho, ningún perro. Si abusas de tu poder se volverá contra ti, y su tozudez natural hará que cada vez te haga menos caso. No, la mejor manera de educarlo es premiando el buen comportamiento, siendo consecuente, poniendo unas normas claras y, desde luego, jamás permitiéndonos ser agresivos.

Para tener un lhasa apso equilibrado y sano hay que tener en cuenta sus cuidados. Hay que poner especial atención a su pelaje; necesita varias horas de cepillado diario para mantenerlo lustroso y sin nudos, y debemos asegurarnos constantemente de que no tenga llagas en la piel. La comida debe ser equilibrada, adecuada para su tamaño y peso.

Estos son perros por lo general saludables, aunque tienen facilidad para sufrir displasia de cadera y dolencias renales y oculares. Con esta información te será fácil corregir al lhasa apso sin contratiempos, sólo necesita un adiestramiento correcto que tome en cuenta su personalidad natural.