Bull Terrier, el perro gladiador

El Bull Terrier es un perro de compañía y de pelea originario de Gran Bretaña. El rasgo principal por el que se lo puede reconocer es su cara totalmente lisa, sin hendiduras como los demás perros. Visto de frente, la cabeza tiene que recordar a un huevo a quien esté mirando. Seguramente este rasgo tan distintivo es el que provoca que cuando veamos un Bull Terrier nos quedemos mirando por un buen rato.

El cuerpo del Bull Terrier además, es musculoso, firme y muy uniforme. En su parte trasera, tiene muslos desarrollados y fuertes, y sus patas deben verse paralelas desde un punto de vista de atrás. En cuanto a sus extremidades anteriores, tiene hombros también con mucho músculo, y codos rectos.  Los ejemplares adultos tienen sus patas tan largas como la profundidad de su tórax.

El carácter del Bull Terrier tiene bastantes particularidades respecto de otras razas. Por ejemplo, aunque es un perro cariñoso, también es bastante obstinado. Esto hace que no sea una raza indicada para quienes no tienen gran experiencia como entrenadores.

También es muy activo y dinámico, y por esto es bueno que tenga varios ratos de ejercicio durante el día. Como le gusta estar acompañado, no es recomendable dejarlo sólo por largos períodos. Si esto sucede, el dueño corre el riesgo de encontrar destrozados muebles y otras cosas del hogar que el Bull Terrier, con sus mandíbulas fuertes, decidió morder como pasatiempos.

Al Bull Terrier se le conoce también como el gladiador de los perros, por haber sido desarrollado como un perro de pelea y de caza. Ha demostrado poder vencer a perros de mayor tamaño por su tezón en el enfrentamiento, que lo lleva a nunca darse por vencido.

Orígen:

Existió un Bull Terrier en el s. XIX, pero no tiene nada que ver con el actual. Durante 1850, un tal James Hinks comenzó a cruzar ejemplares del English White Terrier (que ya está extinto) con Bull y Terrier. Así, pensaba obtener un perro ideal para la pelea y la caza (por ejemplo, de ratas, en la que el Bull Terrier se destacó), pero además buscaba lograr un perro cuyo aspecto fuera hermoso. Esto lo logró cruzándolo también con el Pointer Español.

Hoy hay Bull Terriers de color y blancos, estos últimos especialmente apreciados por los jueces en los concursos de las razas.