Cómo educar a un pitbull

Para educar a un Pitbull hay que comprender que, lejos de ser un animal agresivo como se cree, estos son perros dulces, dóciles y leales;  es confiable, sociable y muy fiel. Puede ser una máquina de matar, por supuesto; todo depende de la educación que le demos.

Este es sin duda un animal de gran energía que siempre quiere jugar y brincar, pero también un gran perro guardián: adiestrado adecuadamente tendremos a un protector del hogar y la familia como no hay otro igual. Es muy inteligente, lo cual nos interesa a la hora de educar a un Pitbull, pues un perro listo y leal será mucho más fácil de educar. Aprenderá todo cuanto queramos enseñarle, siempre que actuemos como se espera de un líder de manada: debemos ser seguros, serenos y firmes.

Nunca cedamos ante un pitbull, o de lo contrario aprovechará lo que él considera una debilidad y tomará el liderazgo, y es algo que no podemos consentir, porque…¿qué pasa cuando ya no sólo ladra y se orina en casa, sino que muerde los muebles, destroza las zapatillas y ataca a las visitas?

Debemos atajar cualquier actitud agresiva comenzando por la dominación. Nosotros somos los que mandamos, y punto. Hay que hacérselo entender, y la única manera es demostrándole a nuestro pitbull que se hará lo que nosotros digamos. Si no puede subirse al sofá, impídeselo, bájalo, dile “no” con firmeza hasta que lo entienda, y recompénsalo por no subir. Enséñale a obedecerte, que sepa que eso es lo correcto y lo que le va a reportar bienestar. Hazle hacer mucho ejercicio, también: un perro cansado es más dócil que uno repleto de energía desbordante.

En resumen, sé firme y consecuente. Para educar a un pitbull jamás debes doblegarte, o lo tomará como una muestra de debilidad. Sé el líder, sé el alfa, y tendrás el mejor perro de todos.