Cómo educar a un Pinscher

Educar a un Pinscher puede ser llegar a ser difícil; a pesar de su tamaño relativamente pequeño (no suelen llegar a los cincuenta centímetros de cruz) lo cierto es que tiene complejo de tornado. En todo momento quiere correr, saltar, rastrear, perseguir lagartijas, cucarachas, ratones, conejos, o cualquier clase de bicho que se le cruce.

Este perro es por genética muy enérgico. Tener un pinscher es tener un terremoto en casa, ¡y de los fuertes! Es un animal que jamás para. Puede vivir igualmente en un piso pequeño que en una granja con grandes terrenos, pero cuidado: hay que tenerlo vigilado, porque también es muy curioso. Con su tamaño es fácil que se meta en rincones inaccesibles, de manera que hay que lo más importante es educar a tu pinscher para que responda a la llamada de su dueño, o cuando se esconda será imposible de encontrar.

Hay personas que creen que los perros pequeños no necesitan educación. ¡Craso error! No quieres que tu pinscher se haga sus necesidades en casa, ladre como loco, persiga cualquier bicho, te ignore cuando lo llames o escape por la calle, ¿verdad? Debes educarlo, y el mejor consejo que te puedo dar es que premies los buenos comportamientos.

¿Qué está royendo la pata del sofá? Bueno, dile “¡no!”, pásale un juguete, y cuando lo muerda recompénsalo. ¡No hay mejor manera para el adiestramiento canino! Jamás trates de golpearlo por portarse mal, porque estamos ante un perro que no tiene problemas para volverse y morder.

Por supuesto que para educar a un pinscher puedes encontrar dificultades. Este pequeño torbellino es difícil de manejar, pero por suerte también tiene tendencia servil y obediente, así que si lo cansas antes de adiestrarlo podrás educarlo como quieras, siempre recompensándolo cuando se porte bien, y así tendrás el perrito más fiel y adorable de todos.