Si necesitas adiestrar a un yorkshire…

El Yorkshire es un perro pequeño pero lleno de energía explosiva. Estamos ante un animal que siempre ladra, salta, da vueltas, es inquieto. Además esta raza está poco dispuesta a ser sumisa y obediente, ¡lo que dificulta mucho más su adiestramiento! Así pues, ¿cómo hay que adiestrar a un Yorkshire?

Estamos ante un animal que existe únicamente para ser caprichoso y adorable. Con su pequeño tamaño y sus maneras excitables se convierte en el perro al que todo el mundo quiere mimar, pero no hay peor error para adiestrar a un yorkshire que darle todos los caprichos. Tiene que ganárselo…y ser irresistiblemente adorable no es suficiente.

Un yorkshire es de naturaleza inquieta, muy excitable y con una gran cantidad de energía. Debemos tener en cuenta eso a la hora de educarle: significa que a causa de una personalidad caprichosa y en ocasiones incluso dominante, nos vemos en la necesidad de ser muy estrictos con él, más de lo que seríamos con un perro más dócil.

El yorkshire, como todos los perros, no acepta la agresividad en un dueño, eso lo retrae y lo vuelve más indómito; en cambio ceptará un dueño firme que no ceda jamás.Si encuentra una debilidad la aprovechará para convertirse en el amo de la casa, y debes recordar en todo momento que tú eres quien manda.

En resumen, ¿qué debes hacer? Adiestrar a un yorkshire no es tan diferente cualquier otro perro. Sólo debes asegurarte de ser muy firme y seguro, y sobre todo: consecuente. Mímalo, pero no en exceso, y desde luego no cuando te lo pida: sólo cuando lo merezca. Así es como conseguirás un yorkshire equilibrado y perfectamente educado.

Para educar al weimaraner de la manera más eficiente

A la hora de educar al Weimaraner para que no tenga malos comportamientos o hábitos incorrectos tenemos que conocer su temperamento natural. En este ámbito, nos encontramos ante un perro muy vivaz, cariñoso e inteligente, y además muy dependiente. Le gusta estar con su familia, y no soporta la soledad, lo que nos dice que siempre quiere estar con nosotros y que le queramos mucho.

Para educar al Weimaraner primero hay que entrenarlo, por supuesto. Aunque tienen una gran disposición a complacer a su dueño también tiene una gran energía, así que hay que cansarlo; necesita mucho ejercicio y estímulos. Con el ejercicio adecuado y un poco de disciplina podremos redirigir los hábitos de nuestro perro.

El weimaraner no responde al adiestramiento agresivo. Si abusas de tu poder se retraerá y desconfiará de ti, y entonces no importa lo que intentes, no te escuchará. Lo mejor que puedes hacer para educarlo es premiar el buen comportamiento, ser consecuente, y jamás gritarle ni golpearle.

Para tener un weimaraner equilibrado y sano hay que tener en cuenta sus cuidados. En cuanto a su pelaje, es muy fácil cuidarlo gracias a que es muy corto y fino, así que un cepillado a la semana con peines de cerdas firmes bastará. El baño es mejor hacerlo lo menos posible, sólo cuando sea necesario, y la comida debe ser equilibrada, adecuada para su tamaño y peso, distribuida en dos veces al día.

Estos son perros por lo general saludables, aunque tienen facilidad para sufrir displasia de cadera y de codo, así que hay que tener mucho cuidado. Con esta información te será fácil educar al weimaraner sin contratiempos, sólo necesita un adiestramiento correcto que tome en cuenta su personalidad natural.

La raza vizsla y su temperamento

El perro de raza Vizsla es un animal originario de Hungría, y utilizado en principio como rastreador y cobrador de presas. Entre sus ancestros se cuentan razas como el Hound de Transilvania y el Turkish Yellow Dog, y algunos apuntan también a similitudes con el Braco de Weimar y el Pointer.

El vizsla es un perro muy cariñoso y efusivo. Es alegre y enérgico, muy juguetón y en extremo inteligente. Lo más importante de su carácter, más que todo lo anterior: es muy familiar. Le gusta estar rodeado de sus seres queridos, en manada; si está mucho tiempo solo puede llegar a caer en depresión y enfermar gravemente.

En casa tenemos un perro ideal. Como es muy familiar, le gusta estar dentro con sus dueños, de modo que no es bueno dejarlo en el jardín, a solas. Es bueno con los niños y tampoco tiene problemas con las otras mascotas, es perfecto para la convivencia. Lo ideal es que viva en un lugar con patio grande o terreno, pero puede vivir en un piso si se le da ejercicio regular.

Como cazador este animal es idóneo: rastrea con seguridad y determinación una presa y la persigue hasta darle caza, y después la lleva hasta su dueño. Soporta el trabajo y las inclemencias del tiempo estoicamente sin dar muestras de cansancio.

El adiestramiento del vizsla es fácil de llevar a cabo. Estamos ante un perro con muchas ganas de complacer a su dueño, y su gran inteligencia le permite aprender las cosas con mucha facilidad. Es recomendable cansarlo antes de las sesiones de entrenamiento, pero aparte de eso verás que se mostrará ansioso por saber más, sólo por poder complacerte.

Cosas que debes saber para educar a un Staffordshire Americano

Para educar a un Staffordshire Americano hay que entender que no se trata de un perro agresivo por sí mismo, como muchos piensan, en realidad es una de las razas más dóciles, dulces y leales: este perro es confiable, sociable y muy fiel. Claro que puede ser una máquina de matar…si le entrenamos para ello, como cualquier otro perro.

Este es un animal muy enérgico que siempre quiere jugar y brincar, pero también un gran perro guardián. No todo son cabriolas para el Staffordshire: adiestrado adecuadamente tendremos a un protector del hogar y la familia como no hay otro igual. Es muy inteligente, lo cual nos interesa a la hora de educar a un Staffordshire Americano, pues un perro listo y leal será mucho más fácil de educar.

Nunca cedamos ante un Staffordshire, puesto que tienden a aprovechar la debilidad para tomar el liderazgo, y es algo que no podemos consentir. No pasa nada si se sube al sofá aunque le digamos que no y pida comida hasta que le demos un poco, ¿pero qué pasa cuando empiece a morder los muebles, destrozar las zapatillas y atacar a las visitas?

Debemos atajar cualquier actitud agresiva empezando por evitar la dominancia. Nosotros somos los que mandamos, y punto. Para hacer que lo entienda demuéstrale que se hará lo que tú digas: si no puede subirse al sofá, impídeselo, bájalo, dile “no” con firmeza hasta que lo entienda, y recompénsalo por no subir. Enséñale a obedecerte, que sepa que eso es lo correcto y lo que le va a reportar bienestar.

En resumen, sé firme y consecuente. Para educar a un Staffordshire americano jamás debes doblegarte, o lo tomará como una muestra de debilidad. Sé el líder, sé el alfa, y tendrás el mejor perro de todos.

Todo lo que debes saber sobre los Springer Spaniel

La raza de perros Springer Spaniel encuentra su origen, tal y como su nombre parece decir, en España, pero lo más seguro es que se estandarizaran en Gran Bretaña. De hecho estos perros estaban en Inglaterra ya por el siglo XVII, como demuestran algunos murales y pinturas.

Originalmente los Springer Spaniel se llamaban de otra manera, pero por sus tareas cambió: “springing” significa más o menos “hacer saltar y salir”, refiriéndose a cómo hacían que las presas salieran de sus escondites. Al fin y al cabo, como buena parte de los spaniel, su primera función es como cazador: rastrear, perseguir y llevar las presas a sus dueños. Seguramente por eso eran tan apreciados.

Este perro es un gran rastreador y cazador, pero también es muy bueno en torneos de agilidad gracias a su constitución equilibrada, y su natural belleza lo convierte en uno de los perros más apreciados en las competencias de conformación. ¡Y no todo son concursos! En casa sigue siendo un perro muy útil: advierte de las visitas, cuida la casa y, desde luego, bien adiestrado es una muy grata compañía.

Gracias a una personalidad cariñosa, afectiva y muy cercana, este animal suele estar muy apegado a su propietario y a la familia en general, lo que lo convierte en un perro muy fácil de educar. ¡Siempre tiene ganas de complacer! Se lleva bien con los niños y también con otros animales domésticos, aunque eso sí: no suelen estar demasiado cómodos con otros perros del mismo sexo.

El Springer Spaniel es un animal muy fácil de adiestrar, porque tiene muchas ganas de ser útil y de hacer feliz a su dueño. Con paciencia, firmeza y un sistema de recompensas para los buenos comportamientos, lograremos el perro más dócil y bien educado.

A la hora de tener un shih tzu feliz en casa…

El adiestramiento del Shih Tzu no es una tarea sencilla, en especial por su comportamiento caprichoso. Le resulta fácil distraerse y siempre quiere que se haga su voluntad, es independiente, curioso, también muy sociable. En cierto modo se parece a un gato: le gusta estar a sus anchas, pero cuando quiere que le presten atención, lo quiere y no hay vuelta de hoja.

El shih tzu vive tan tranquilo en pisos como en casas, de cualquier tamaño. Necesita muchos cuidados a causa de su largo cabello, y es buena idea limpiar sus excrementos de inmediato…porque es un perro con gran afición a comérselos. No hay que exponerlo a temperaturas altas, porque su espeso pelaje le da mucha, mucha calor.

Es un buen perro para ancianos y para personas discapacitadas, pero no debemos olvidar que también necesita su parte de ejercicio; si no se lo damos se volverá sedentario, y si no se convierte en un torbellino de nervios sufrirá de obesidad. Como cualquier perro el shih tzu necesita ejercicio, al igual que cariño y compañía, a pesar de su natural independencia.

A la hora de elegir este perro debes tomar en cuenta sus necesidades. Comida equilibrada, un poco de sano ejercicio, paseos diarios, compañía y afecto, esto es lo que cualquier perro necesita para estar sano física y mentalmente. Como es un poco independiente no necesitará que estemos siempre encima de él, pero no podemos dejarlo de lado por completo, jamás.

En definitiva, para tener un shih tzu no necesitas ser un gran deportista ni tener grandes nociones de adiestramiento canino, basta con que sepas poner límites, seas firme, y sobre todo tengas muchas ganas de divertirte con tu perro, porque con este chiquitín la risa es lo último que te faltaría.

Los perros de la Raza Shar Pei, lo que hay que saber

El Shar Pei, también conocido como “perro toalla”, es originario de China, y se remonta por lo menos al siglo II AC. En sus ancestros está el inmenso Mastín Tibetano y también el Chow Chow, con quien comparte la lengua azul, por ejemplo.

Durante siglos el Shar Pei fue utilizado como pastor, cazador de jabalíes y guardián por los campesinos chinos. Aunque fueron fieles y útiles a lo largo de todos esos años, hacia 1950 sólo quedaban unos pocos ejemplares en China a causa de su utilización como alimento. Fue casi su extinción.

Por suerte allá a los años 60 un pequeño grupo de chinos dieron los primeros pasos para restablecer la raza. Una de las medidas fue llevar unos pocos ejemplares al extranjero para evitar el riesgo de ser usados como comida, y así es como el Shar Pei se salvó del exterminio.

Es un perro en realidad muy sereno y equilibrado, y que tiende a jugar casi como un gato. De cachorro puede ser muy revoltoso y hacer verdaderos destrozos en los muebles, así que hay que tener mucho cuidado con eso. Por suerte cuando llega a la adultez se vuelve muy tranquilo, incluso sedentario, por lo que es recomendable obligarlo a dar dos o tres paseos cada día. Es algo difícil de adiestrar a causa de su tozudez, pero con el sistema de las recompensas se le puede doblegar fácilmente para que aprenda a comportarse como nosotros queramos. Es además un excelente guardián, algo receloso con los desconocidos.

El Shar Pei en general es un perro muy amigable si se le sociabiliza y trata correctamente, aunque no es muy amigo de los abusos. No le tires de los bigotes ni le toques las orejas por dentro, no les gusta nada.

Si quieres amaestrar a un schnauzer miniatura…

Para amaestrar a un Schnauzer Miniatura hay que tomar en cuenta, primero de todo, que no es igual que sus primos, el Schnauzer Mediano ni el Gigante. El miniatura tiene muchas semejanzas a los terrier, en su comportamiento, aunque no tiene los mismos orígenes ni la misma función. Estamos ante un animal de pequeño tamaño, proporciones cuadradas y una personalidad cariñosa pero también testaruda, algo a tener en cuenta a la hora de adiestrarlo.

Sabemos que este perro es de naturaleza enérgica, porque, como todo cazador, debía ser capaz de correr y brincar tras sus presas. También sabemos que es un perro alerta que avisará de cualquier ruido imprevisto. Son detalles a tener en cuenta a la hora de amaestrar a un Schnauzer Miniatura, pues un perro con facilidad para echarse a ladrar y saltar tendrá más dificultades para prestar atención a algo concreto y aprender lo que queramos enseñarle. Por tanto debemos ser pacientes. Aprenderá, por supuesto, siempre que actuemos como se espera de un líder de manada: debemos ser seguros, serenos y firmes, sin dejarnos enternecer por sus cabriolas ni tampoco permitamos que nos venza con su testarudez.

Nunca cedamos ante un perro, y desde luego jamás ante un schnauzer miniatura. Como pasa con muchas razas, en especial las más enérgicas y alertas, tienden a aprovechar la debilidad para tomar el liderazgo, y es algo que no podemos consentir. Oh, está bien si se sube al sofá aunque le digamos que no y pida comida hasta que le demos un poco, ¿pero qué pasa cuando empiece a morder los muebles, destrozar las zapatillas y atacar a las visitas?

Debemos atajar cualquier actitud agresiva empezando por evitar la dominancia. Nosotros somos los que mandamos, y punto. Hay que hacérselo entender, y la única manera es demostrándole a nuestro schnauzer miniatura que se hará lo que nosotros digamos, ni más ni menos. Si no puede subirse al sofá, impídeselo, bájalo, dile “no” con firmeza hasta que lo entienda, y recompénsalo por no subir. Enséñale a obedecerte, que sepa que eso es lo correcto y lo que le va a reportar bienestar. Hazle hacer mucho ejercicio, también: un perro cansado es más dócil que uno repleto de energía desbordante.

En resumen, sé firme y consecuente. Para amaestrar a un schnauzer miniatura jamás debes doblegarte, o lo tomará como una muestra de debilidad. Sé el líder, sé el alfa, y tendrás el mejor perro de todos.

Consejos para el adiestramiento a un Schnauzer Mediano

Para adiestrar a un Schnauzer Mediano hay que tomar que es un animal muy versátil que puede llevar a cabo una gran multitud de tareas. Ha sido usado como pastor, como cazador de alimañas en casa, como perro de alerta, perro guardián,…Es fiel, desconfiado con los desconocidos, y muy sociable con sus seres queridos. Todo cualidades de un perro con mucho que enseñar.

Sabemos que este animal es de naturaleza enérgica, porque, con la cantidad de tareas diferentes que puede hacer, ¡sería un problema si no contara con la fuerza necesaria para ellas! Es algo a tener en cuenta a la hora de adiestrar a un Schnauzer Mediano, pues un perro con facilidad para echarse a ladrar y saltar tendrá más dificultades para prestar atención a algo concreto y aprender lo que queramos enseñarle. Aprenderá, sin ninguna duda, pero debemos actuar como un líder de manada: debemos ser seguros, serenos y firmes, sin dejarnos enternecer por sus cabriolas ni tampoco permitamos que nos venza con su testarudez.

Nunca cedamos ante un perro, y desde luego jamás ante un schnauzer. Como pasa con muchas razas, en especial las más enérgicas y alertas, tienden a aprovechar la debilidad para tomar el liderazgo, y es algo que no podemos consentir. Oh, está bien si se sube al sofá aunque le digamos que no y pida comida hasta que le demos un poco, ¿pero qué pasa cuando empiece a roer nuestras cosas y atacar a los viandantes de la calle?

Debemos atajar cualquier actitud agresiva empezando por evitar la dominancia. Nosotros somos los que mandamos, y punto. Hay que hacérselo entender, y la única manera es demostrándole a nuestro schnauzer que se hará lo que nosotros digamos, ni más ni menos. Si no puede subirse al sofá, impídeselo, bájalo, dile “no” con firmeza hasta que lo entienda, y recompénsalo por no subir. Enséñale a obedecerte, que sepa que eso es lo correcto y lo que le va a reportar bienestar. Hazle hacer mucho ejercicio, también: un perro cansado es más dócil que uno repleto de energía desbordante.

En resumen, sé firme y consecuente. Para adiestrar a un schnauzer mediano jamás debes doblegarte, o lo tomará como una muestra de debilidad. Sé el líder, sé el alfa, y tendrás el mejor perro de todos.

Consejos para educar a un Schnauzer Gigante

Para educar a un Schnauzer Gigante hay que recordar que no es en absoluto como su primo pequeño, el Miniatura. Al contrario que este, el Schnauzer Gigante es un perro de guardia, y uno de los mejores, ya sea por su tamaño, su complexión, su color absolutamente negro, o el pelaje que le cubre los ojos e impide al intruso leer su expresión. Hay que tener en cuenta que no es bueno para vivir en un apartamento, de hecho es muy rústico y precisa de grandes terrenos en los que correr; no es muy tolerante con los niños, tampoco, y su personalidad es muy dominante para las personas que no saben ejercer su control.

Este perro es muy enérgico y siempre está alerta a cuanto pasa a su alrededor, preparado para saltar en defensa de su hogar a la mínima señal de peligro. No ladra con facilidad, pero sí puede llegar a ser muy dominante. Para educar a un Schnauzer Gigante tenemos que empezar muy pronto, para evitar problemas de dominancia y agresividad con los desconocidos, los invitados e incluso los propios miembros de la familia.

Nunca cedamos ante un perro, y desde luego jamás ante un schnauzer gigante. Como pasa con muchas razas, en especial las más enérgicas y alertas, tienden a aprovechar la debilidad para tomar el liderazgo, y es algo que no podemos consentir. Desde una edad muy temprana hay que enseñarle cuáles son las normas y quién manda en la casa, o la convertirá en su territorio y será el amo y señor.

Debemos atajar cualquier actitud agresiva empezando por evitar la dominancia. Nosotros somos los que mandamos, y punto. Hay que hacérselo entender, y la única manera es demostrándole a nuestro schnauzer gigante que se hará lo que nosotros digamos, ni más ni menos. Si no puede subirse al sofá, impídeselo, bájalo, dile “no” con firmeza hasta que lo entienda, y recompénsalo por no subir. Enséñale a obedecerte, que sepa que eso es lo correcto y lo que le va a reportar bienestar. Hazle hacer mucho ejercicio, también: un perro cansado es más dócil que uno repleto de energía desbordante.

En resumen, sé firme y consecuente. Para educar a un schnauzer gigante jamás debes doblegarte, o lo tomará como una muestra de debilidad. Sé el líder, sé el alfa, y tendrás el mejor perro de todos.